A la altura del Autódromo Aratirí, Albertito y Roberto abordaron un autobomba del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Capiatá y con el ulular de las sirenas y el bocinazo de decenas de automovilistas que lo acompañaban, en caravana llegaron hasta el Km 22, en el domicilio de Roberto donde de nuevo hubo un gran recibimiento por parte de los vecinos.
Gómez Galeano comentó que en su primer viaje sufrió una de las experiencias más traumáticas de su vida como consecuencia de un “error criminal” del capitán del “Costa Concordia”, Francesco Schettino, quien desvió la ruta del crucero de manera imprudente y ocasionó la colisión del barco con una piedra.
“Sentimos de todo porque estando ahí todos en la misma posición cada uno tenía que verse por su lado. Todos los momentos traumáticos que vivimos tienen un solo responsable, el capitán que, de manera irresponsable y criminal, desvió el camino y nos llevó al abismo. Lo único que tengo seguro es que nunca volvería a subir a un barco porque el 13 de enero (fecha del accidente) volví a nacer”, dijo.
Contaron experiencia
Por su parte, el arpista Alberto Anastasio Benítez manifestó que el impacto se sintió a las 21:20 cuando estaban ejecutando su segunda música y que el capitán de barco dio una falsa alarma de un percance con las turbinas y ocultó la gravedad de la situación. Agregó que a las 23:00 el barco comenzó a inclinarse, por lo que decidieron dejar de tocar y retirarse hasta sus habitaciones para traer sus chalecos salvavidas y buscar las balsas.
Añadió que tocó tierra alrededor de las 02:00 de la madrugada y que recién a las 05:00 se reencontró con su compañero de escenario. Consideró el hecho de continuar con vida y reencontrarse con sus amigos y familiares como un verdadero milagro.
“Pasamos muy mal y gracias a Dios estamos vivos. Tratamos de sobrevivir de todas las maneras, cada tripulante tuvo que buscar el modo de salvarse porque en primer momento nos engañaron con una falsa alarma. Todo fue muy rápido y en pocos minutos el barco comenzó a inclinarse”, dijo Benítez con lágrimas en los ojos.
Los músicos hace un mes partieron y en la noche del 13 de enero el desenlace fue el barco encallado en la costa sur de Italia, cerca de La Toscana.
Milciades López Vallejos